Tuesday, March 9, 2010

UN CABALLERO

GERARDO DE LA TORRE

Hasta la hora de su muerte, el hombre pálido y delgado se comportó como un caballero. Ese día triste él y dos mujeres, asesinos convictos y confesos, fueron conducidos al cadalso. Al pie de la horca aceptó el hombre la última copa de mezcal, que bebió circunspecto y sereno.

—Ha llegado el momento —indicó luego el alguacil.
El hombre pálido se echó a un lado.
—Las damas primero —dijo sin perder la compostura.

6 comments:

malbicho said...

ja, ja... genio y figura

marichuy said...

Jajá, buenísimo querido Jota-pechocho

Yo por eso, por pura precaución, desconfío de los caballeros demasiado caballeros.

Besitos

Jo said...

me robo la frase malbichito... y es que hasta la hora de la muerte uno debe ser siempre bien educado


:P

Dragon de Azucar said...

No hayq ue perder los modales, ni en las peores situaciones.

Saludos

J.

MauVenom said...

Por eso digo que la caballerosidad es convenenciera y utilitaria!.

jaja

Abrazos pa' todos.

Mafalda said...

...

Jajajá...
¡Qué mula tipo!
A mi los caballeros se me hacen como seres "convenientes" o "a modo".

Saludetes, perdón por el abandono, pero ya estoy aquí de nuevo.

Muackkk.

Mafalda