Thursday, June 18, 2009

MURIERON EN SILENCIO NUESTROS DIOSES O NO QUIERO FALLECER EN TECHNICOLOR

BENITO SUAREZ

“Dame un razón para vivir y moriré cien veces… dame una razón para morir y viviré por siempre”. Marqués de Sade

El Pequeno Saltamontes libró su última lucha, una en la que su maestro no pudo ayudarlo porque el armario en donde se colgó fue testigo mudo de una batalla a muerte entre el cuello y los genitales de Kwai Chang Caine, atados a un juego masturbatorio difícil de desamarrar porque la muerte es mala pareja y no hay peor camino que los devaneos de la carne. El personaje de David Carradine de la serie de Tv Kung Fu, tenía ese toque “filosófico” que intentaba trascender las patadas voladoras y las llaves imposibles, a diferencia de Bruce Lee, quien a punta de madrazos moldeó a toda la generación de los setenta y ochenta, durante siglos aquél me dejó pensativo: --“maestro, ¿qué fue primero, el huevo o la gallina?” Esa sabiduría taoísta-hollywoodera trascendió generaciones que ahora miran azorados su fin en un juego sexual al que ya otros como Michael Hutchence, cantante de INXS, se habían rendido.


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Este nuevo siglo-milenio está estigmatizado por el porno. Lo que en 1953 inicia Hugh Hefner en Playboy es una industria que se desarrolla en los inicios de los setenta, cuando Penthouse comienza a mostrar bello púbico, ahora tan en desuso y con las primeras películas porno “trascendentes”, como las ya clásicas “garganta profunda” y “El Gato Fritz” en el 72. Sin embargo, para mí sólo existía la letra encuerada, Pierre Louis y Apollinaire matizaban mi calenturienta imaginación. Soy de esa generación que conoció el beta y el VHS, que transitó de esas inmensas grabadoras de casete al iPod, de la tele en blanco y negro al LCD. Todo se vuelve nano y mientras a lo comunicativo se lo tragó un aleph, la imagen resulta cada vez más nítida y real que los significados y verdades de nuestra vida diaria. La imagen está sobre la palabra y lo porno ocupa un espacio comercial 24 horas a nuestro alrededor.




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A un amigo pornófilo le pedí que me explicara el secreto del porno, algo más que genitales y culos trasegando mi aniquilada imaginación. Escogió un video y en éste una pareja acometía su tarea sin mayor imaginación. Ella sólo vestía un collar de perlas que en un momento dado fue arrancado por su pareja e introducida perla por perla en el ano de su amante que jadeosa seguía fornicando. Los gemidos subían de tono y cuando el clímax se acercaba su pareja jaló la punta de lo que quedaba del collar, ella gritaba extasiada mientras lo orinaba profusamente, como si de una regadera humana se tratara. “Lluvia de oro”, acentuó mi amigo quien sonreía conocedor. El porno más que subvertir tiende a pervertir. Alienado en el cuerpo de la mujer, no busca la interacción racial, animal, vegetal o genital, es una industria prostituida porque al carecer de trascendencia tiene como único fin de polietileno el dinero.


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Buscando a Dios en una puta, como hacía George Bataille en Madame Eduarda, me perdí en hoteluchos y vecindades acomodadas como prostíbulos, con prostitutas baratas más atentas a su chicle y a revistas de monitos que a mi prisa orgásmica. Al terminar por otros módicas monedas accedían a vestir ropa de lencería que compraba para verlas gozosas posar desnudas, “soy puta pero no pendeja”, me decían, cincuenta pesos más. Lo valían, observarlas en esas fotos era la expresión perfecta del gozo, el hecho de no tenerlas nunca y que ellas fueran algo mejor que el sexo con amor, el sexo sin amor.


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Y mientras la humanidad llega a universos distantes pareciera que estamos más lejanos de nuestros genitales, ahí donde El Pequeño Saltamontes buscó su lucha interna, la venganza de su muerte es nuestra película diaria. Somos neuróticos porque nos negamos a gozar, en cuanto que el deseo es de los otros, no fruto de nuestros devaneos e inquietudes, o nos encontramos histéricos en cuanto que lo social nos limita la medida del deseo. El porno devería llenar estas lagunas, ser protitutas que desvistieran nuestra imaginación regulada.

18 comments:

A said...

Su mujer decia que era 'hermosamente extraño'

Creo que cada uno lo es, pero dificilmente sera de dominio publico tu extrañeza mas intima ( MENOS DE UN TERRIBLE ACCIDENTE, NO NECESARIAMENTE MORTAL)

Jotapechocho, por cierto Calvin me parece porno, justamnete porno.

El porno comercial me resulta la cosa mas soporifera del mundo, no me espanta, pero no me produce efecto alguno ¿sera por que no les creo ni la risa (menos los gemidos)?

Para mi bien, he descubierto que cada uno trae su porno personal en la mente, o si no, al menos yo en la mia.

Jota pechocho, te mando un beso prohibido
A.

marichuy said...

Pues a mí si me gusta el porno, je... pero el del Marqués de Sade. El resto me parece una babosada; creo que nunca he podido ver un film porno ni a la mitad. Será que, tontamente, espero ver cine y las películas porno, son todo... menos cine.

Si el David Carradine gustaba de emociones fuertes, quizá murió gozándolo.

Besos precámbricos

El Signo de la Espada said...

Y yo digo, pero no digo- digo, que el porno es bueno como manejo del dolor crónico


Ni modo Carradine, en el otro mundo te espera Bruce Lee, ardiendo en deseos de retribución.

jota pe said...

-- amad(A), perfectamente cierto! las peliculas porno son de ciencia ficcion, ni quien se les crea. De lo que habla el Benito Bodoque es de lo mismo me parece, de buscar tu propio porno. Besos XXX!

jota pe said...

-- marrichuycita! En efecto, un amigo me decia que con el marques mas que erecciones le daban retortijones, y es que el marques lleva lo sexual al limite, asesinato, incesto, tortura, un circo literario en donde lo humano reconoce sus entranias. El marques es un santo dificil de digerir, pero necesario para entender los bajos fondos humanos, besitos premodernos

jota pe said...

-- espada, andas medio yuca, lo busco, lo busco y no lo busco! jojo! buenisima! esa frase se queda en las celebres del espadachin: "el porno es bueno como manejo del dolor crónico", consulte a su veterinario, perdon, medico! gracias

malbicho said...

de acuerdo con A, la verdadera prostitución es la que se encuentra en la publicidad erótica -je-

estupendo texto, soy fan

disfruto el porno tanto como disfruto un atracón bulímico (con culpa, pero con impulsiva obsesión), en un antro gay ví el baile pornográfico de una pareja sin pudor o sin sobriedad o sin ambos dos... y yo fui la que se sintió avergonzada

y es que faltó contemplar que en esta era 2.0, ese porno comercial ha cedido terreno al amateur, en donde el exhibicionismo sí parece desvestir a la imaginación de esa normatividad y el voyeurismo nos acerca a ese deseo ajeno

LUMPENPO said...

Encuentro estos textos cada vez más sabrosos. somos una humanidad insatisfecha, la naturaleza nos dotó el placer como postre para no pensar en toda esa vida sacrificada de la procreación. Inventada la píldora y sumada la globalización, el porno es como más públicamente perverso y explícito, aunque siempre ha existido, el asombro de hoy es que se adapta y es vanguardia en el uso de las nuevas tecnologías. Insatisfechos y en la búsqueda de las fantasías el porno nos lleva de lo hollywoodesco a lo "real", descarado y brutal (se lo robé a Marx) sin maquillaje, sin guión, ginecológico, pero finalmente es pan con lo mismo: la exaltación de los instintos en su perverso placer con el macho que siempre puede y puede mucho (aunque la cara ni se le ve) y la hembra dispuesta, siempre dispuesta ofreciendo la jugosa carne en una explosión de gemidos. No deja de ser mayoritariamente un producto machín. ¿Cómo sería el porno hecho por y para mujeres en este mundo neoliberal? más allá de las telenovelas, que dice ...(perdón se me olvidó el nombre) que el porno de las mujeres es la telenovela por aquello del muchacho guapo y rico que al final se queda con la muchacha pobre y virgen y se casan y se supone viven felices (la fantasía femenina, dice). Me extendí un poco, pero confieso que me estoy estrenando en este blog al que leo frecuentemente pero hasta hoy lanzo ¡cómo no! mis comentarios. Saludos jota pe.

jota pe said...

-- malbi!, cuan cierto, que el porno es bulimico, jaja. Como cuando te comes una torta cubana doble y sabes que es una porqueria pero tu imaginacion te dice que esta bien rica. Lo dificil es eso, reconocer que estamos hechos de y para el deseo, nos apena porque nos han hecho creer que es nocivo sentir deseo y me parece que eso adelgaza al alma, lo deja liberarse de sus toxinas. Come frutas y verduras!

jota pe said...

-- lumpempo, bienvenido a los comentarios, muy cierto lo que dices, a la mujer se le muestra siempre alienada-sometida ya sea en el porno o en la vida real-telenovelera, ellas son las que cada dia con su mirada deverian construir un mundo mas humanista, gracias por comentar que tu blog es ciertamente inspirador

El Signo de la Espada said...

jajaja, frases c{elebres del espadachín?

a duevo shisharrón con pelo

Eso de buscar el propio porno... recuerdo algo que me dijo mi tío Coño, que diga, Toño: "con tu imaginación te puedes coger a quien tú quieras, en cambio con las porno esa habilidad se atrofia"

saludos, pero no te doy la mano porque ví porno y comí cheetos jajajaja

MauVenom said...

Pato por qué demonios no descubrí tu blog antes

bueno

Soy super fan del porno always among consenting adults... pero super fan

y sabes por qué... por su absoluta falta de pretensión, es decir, por supuesto la tiene pero es tan burda y clara que resulta sumamente honesta

la pornografía se me hace un consumible no sólo útil si no incluso necesario para una sociedad ahogada en sí misma, algo así como la justificación de Orwell en 1984

y creo también que su libre oferta y acceso le ha quitado (como si fuera legalización) el poder pseudo negativo que alguna vez le pudo dar el vivir en lo oculto.

Un abrazo.

Por cierto y aunque se me eche encima todo el club cromosoma XX... el porno es para hombres, las mujeres no lo entienden. Porque se aprecia con testosterona no con la cabeza, nada más.

-Ya cállate MauVenom
-Está bien ya me voy.

jota pe said...

--espada! el abuso en el consumo de chetos puede ser nocivo para su porno! espada, que sabio tu tio Conio, pero pa echar a la weba la imaginacion no esta mal una porno, uno nunca sabe que puede aprender

jota pe said...

-- Mau, guau! Nunca lo habia visto asi, yo creo que el maestro Benito tampoco miro ese aspecto, lo burdo de su carne es su encanto. Algo ha de tener todavia de subversivo porque los chinos estan implantando medidas mas severas para que sus ciudadanos no vean porno, por supuesto, ellos se quedaron en 1984. Me parece que tienes razon, inclusive en las porno de lesbianas se reproduce el papel activo-pasivo, hembra-macho que nuestra sociedad falocentrica tiene como premisa, tal vez los cromosomas humanos son los que funcionan siempre asi. Que chingones comentarios hiciste, gracias!

la MaLquEridA said...

Estoy de acuerdo con Mau...¨el porno es para hombres¨yo nomás de plano no veo nada que hombres y mujeres desnudos y no, no me transmiten nada...
es mejor la imaginación...

saludos.

jota pe said...

-- hola Malque, es un honor tenerte por aqui. En efecto, si lees los comentarios casi todas las mujeres opinan que porno NO, solo Malbi pero como su nombre lo indica es un Malbicho raro. Yo admiro a las mujeres que tienen imaginacion, realmente no hay porno que las iguale, gracias por visitar!

mariposasalvuelo said...

Pues hay de Porno a porno, creo yo. Y sí, soy mujer y me gusta determinado tipo de porno. Lo escrito(por ejemplo), puede dejar volar a la imaginación. O será a que se refieren que porno sólo se suscribe a las imágenes? Porque hay literatura erótica que bien puede caer en lo porno, pero mientras deje una rendija para la imaginación del lector, uno puede convertirla en lo que quiera. E insisto porque soy mujer y aun así, aunque los prejuicios me puedan quemar en leña verde me gusta. Auchh me sentí como Lupita D´lessio. Total, todo para decir, que sí, yo disfruto cierto tipo de porno, que no todo. (La selectividad es tal vez una cualidad femenina)
Saludos jota pe. Buen texto. Un abrazo.

Como México No Hay Tos said...

Como muñecas de polietileno en vez de hule